Saphely: diagnóstico rápido y precoz de cáncer (H2020-ICT-2014 nº 644242)

saphely-upv-symEl Centro de Tecnología Nanofotónica de la Universitat Politècnica de València (NTC-UPV) lidera el proyecto internacional Saphely, financiado por la Unión Europea en el marco del programa Horizonte 2020 y cuyo objeto es el desarrollo de un dispositivo eficaz que permita, a partir de apenas dos/tres gotas de sangre, un diagnóstico rápido y precoz de cuatro de los tipos de cáncer con mayor incidencia actualmente en el mundo: mama, próstata, pulmón y colorrectal (se estima que causan alrededor de 2’7 millones de muertes al año).

El proyecto, en el que también está integrado el grupo SYM del Centro de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico de la UPV, cuenta además con la participación de la Fundación Instituto Valenciano de Oncología (IVO), la Universidad East Anglia y Medical Engineering Technologies Ltd. (ambas del Reino Unido), la Universdad de Aalborg (Dinamarca), Microfulidic ChipShop GmbH y Microtec Gesellschaft fur Mikrotechnologie MBH (Alemania), APR Technologies AB (Suecia) y EV Group E. Thallner GmbH (Austria).

Iniciado el pasado 1 de febrero, el proyecto Saphely se extenderá hasta enero de 2018. Así, con el fin de establecer estrategias de trabajo de cara al primer año del mismo, sus socios se han reunido hoy martes 10 de febrero en el campus de Vera de la UPV.

Proporcionará una sensibilidad extremadamente elevada, inalcanzable para los sistemas actuales

El dispositivo propuesto en Saphely permitirá una identificación rápida y ultrasensible de biomarcadores basados en microRNA, cuya desregulación ha sido relacionada con una gran cantidad de enfermedades.

Jaime García, investigador del Centro de Tecnología Nanofotónica de la UPV y coordinador del proyecto, explica que “la principal novedad de este equipo radicará en la combinación de tecnología nanofotónica de sensado y de un nuevo sistema de reconocimiento de esos biomarcadores microRNA que permitirá amplificar el efecto de esa interacción. Esto proporcionará una sensibilidad extremadamente elevada, que no se obtiene con los sistemas de diagnóstico actuales”.

Además, la técnica de sensado podría ser implementada de una forma más sencilla que otras utilizadas hoy en día, en las que es necesario llevar a cabo complejos procesos de preparación de muestro o de marcado para obtener sensibilidades tan altas.

Un diagnóstico previo a la aparición de síntomas relevantes y de costes más económicos

Según se apunta desde el NTC, ello además implicará la posibilidad de obtener dispositivos muy compactos, ligeros y de bajo coste (el inicial del dispositivo de lectura se estima por debajo de los 3.000 euros).

De este modo, SAPHELY permitiría la implementación de programas de screening masivo, en los que toda la población de riesgo de una determinada enfermedad pueda ser analizada de una forma rápida y sencilla.

“Ayudaría a diagnosticar la patología en cuestión antes de que se presentara ningún síntoma relevante, lo que tendría un gran impacto en la calidad de vida de los ciudadanos y supondría una enorme reducción de los costes asumidos por los sistemas de salud”, indica el coordinador del proyecto.

Aplicable también a enfermedades como Alzheimer, Parkinson, diabetes u osteoporosis

Al margen de los cuatro tipos citados de cáncer, los investigadores señalan que el dispositivo de SAPHELY podría aplicarse también al diagnóstico de una gran cantidad de enfermedades que contengan una desregulación de determinados biomarcadores microRNA.

En la actualidad, hay identificadas más de 400 enfermedades asociadas con estas desregulaciones, entre las que se incluyen algunas tan significativas como Alzheimer, Parkinson, diabetes, osteoporosis o enfermedades cardiovasculares, además de las otras tipologías de cáncer diferentes a las comentadas.

Incluso, el proyecto Saphely podría tener aplicaciones fuera del ámbito clínico, que apuntan hacia su uso para la detección de contaminantes en recursos medioambientales o de bacterias, pesticidas y demás en alimentos; el análisis del efecto de nuevos medicamentos; el descubrimiento precoz de amenazas químicas o biológicas; “y cualquier otra aplicación que requiera la detección rápida y ultrasensible de determinados analitos”, concluye Jaime García.