Estudio clave para la apertura al público del Fuerte de Santiago y Chikly

chiklyUn equipo de investigadoras de la Universitat Politècnica de València ha desarrollado un exhaustivo estudio sobre el Fuerte de Santiago y Chikly, isla situada en la Laguna Norte de Túnez (humedal de importancia internacional inscrito en la Convención de Ramsar). Este trabajo tenía por objetivo preparar la isla y el monumento para su apertura al público.

Chikly es una pequeña isla de 3,5 hectáreas, declarada Reserva Natural debido a su interés ornitológico ya que allí anida la colonia más importante de garcetas (Egretta garzetta) del Norte de Túnez. Además de su atractivo natural, ha sido siempre un reclamo como hábitat para el hombre, como atestiguan los restos fenicios, púnicos, romanos, bizantinos, árabes, españoles y turcos hallados en su suelo.

El Fuerte de Santiago es la construcción más importante de la isla, debido a su monumentalidad y a su protagonismo histórico. Esta fortaleza es uno de los monumentos más importantes del siglo XVI. Fue mandado construir por el emperador Carlos I de España en 1535 como bastión de defensa de la ciudad de Túnez. Pocos años después, en 1574, la flota turca arrebató a los españoles sus posesiones en Túnez y fue el Fuerte de Santiago donde se refugió la guarnición española, que fue la última en rendirse. Miguel de Cervantes, que formaba parte de la expedición de Don Juan de Austria, narra en “El Quijote” la caída de Túnez, haciendo referencia explícita a Chikly: “…un fortín donde una torre que estaba en medio del estanque, a cargo de Don Juan de Zamoguerra, caballero de Valencia y célebre soldado…

Tras este suceso, el fuerte sufrió diversas vicisitudes siendo destruido y abandonado definitivamente en el siglo XIX, hasta que en el siglo XXI y gracias a los acuerdos firmados entre el gobierno español y el tunecino se decide restaurar el monumento. Así, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, la Universidad Politécnica de Madrid, llevó a cabo los trabajos de restauración arquitectónica. Una vez finalizados los mismos, y considerando la oportunidad de dar a conocer este lugar al público, en el marco del proyecto “La cultura y los humedales mediterráneos” financiado por la Fundación MAVA y dirigido por Med-INA con el apoyo de MedWet, se procede al estudio de puesta en valor para el uso público de la isla y el fuerte.

La Universitat Politécnica de València ha sido la institución que ha llevado a término este estudio bajo la supervisión de la Dirección General de Bosques del Gobierno Tunecino y el apoyo de la Embajada de España en Túnez. El trabajo ha consistido, en primer lugar, en un estudio de la capacidad de carga recreativa de la isla y el fuerte, considerando la elevada fragilidad y valor intrínseco de estos elementos patrimoniales. Además, se ha realizado una propuesta de actividades interpretativas compatibles con la conservación del medio natural y del fuerte, se han establecido las líneas directrices para la gestión del sitio y se han identificado los estándares de conservación ambientales, culturales y sociales que permitirán el monitoreo del estado de conservación de este valioso patrimonio así como la garantía de obtener una experiencia satisfactoria cuando se visite el lugar.

“El trabajo desarrollado desde la Politècnica de València es el último paso justo antes de abrir este enclave a las visitas del público”, apunta Mª José Viñals, responsable del Grupo de Investigación en Gestión Turística del Patrimonio Natural y Cultural de la UPV.